Colaboración de Maite Valderrama *
Así como los pensamientos fluyen hacia tu interior o salen de ti, así también puede actuar un chorro de agua cuando es conducido por tu sistema nervioso. El agua es el elemento estimulante. Tiene el efecto de que alcances una vibración superior, que armonices tu sistema nervioso y seas estimulado así a pensar positivamente. Pero tú también tienes que poner algo de tu parte: tienes que dejar aquello que te preocupa, o bien, según sea la carga, purificarlo y ordenarlo.
Un chorro de agua templada, no muy caliente, que esté adaptada al calor de tu cuerpo, puede eliminar exteriormente muchas cosas y estabilizar y abastecer en sentido positivo tu campo magnético, tu aura. Por lo tanto, si el chorro de agua es aplicado y utilizado correctamente, el agua magnetiza y dinamiza el cuerpo. Relaja el sistema nervioso, que lleva en y en torno a sí la fuerza vital.
Según sea la contracción y excitación de tu cuerpo, deja correr por algunos minutos o más un chorro de agua templada por tu espalda. Aplica el chorro caliente a la nuca. Al hacerlo relájate y libera tu conciencia de todas las sensaciones y pensamientos bajos, de todo lo que te trajo el día y te ha inquietado. Allí donde había pensamientos de preocupación pon pensamientos altamente vibrantes de paz, alegría, de unidad.
Si no puedes ponerte en armonía, escucha música armoniosa y agradable, mientras el agua, partiendo desde la nuca, fluya sobre tu sistema nervioso. Gracias a este método son estimulados tanto el aparato circulatorio como también la fuerza espiritual en el cuerpo, en los nervios y en las células. Comprende que la circulación sanguínea está bien y puede funcionar como le corresponda sólo cuando el sistema nervioso esté relajado y las fuerzas del Espíritu puedan fluir incrementadamente.
Después de un tratamiento a base de agua, interiorízate y entra en el silencio dejando actuar plenamente las energías que tiene efecto en ti. Si te es posible, tiéndete en tu lecho, cubre tu cuerpo con paños ligeros y tibios y permanece así, relajado, en la conciencia de la fuerza interna, en la conciencia de que la Fuerza curativa interna actúa en ti.
Maite Valderrama
http://www.vida-universal.org
fuente: http://www.jugones.net/articulos/articulo.htm
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