Alrededor de 110 personas mueren por día en Argentina por enfermedades relacionadas con el cigarrillo y se estima que en el país fuma más del 33% de la población de 18 a 64 años.
Los datos fueron difundidos con motivo de entrar en vigencia hoy la ley nacional de control de tabaco, que establece lugares cerrados de trabajo y de acceso público 100% libres de humo.
La médica Verónica Shoj, coordinadora nacional de Alianza Libre de Humo Argentina (Aliar), que reúne a más de 100 organizaciones antitabáquicas, precisó que el consumo de cigarrillos es el principal factor de enfermedad pulmonar obstructiva y cáncer de pulmón.
Blog sobre bienestar, consejos y tips sobre cómo tener una vida saludable. Recuerde siempre: ante problemas de salud o enfermedad, consulte a su médico o profesional de confianza.
Mostrando entradas con la etiqueta dejar de fumar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta dejar de fumar. Mostrar todas las entradas
Mueren 110 personas por día por enfermedades vinculadas al tabaco
La Alianza Libre de Humo Argentina (Aliar), que reúne a más de 100 organizaciones antitabáquicas de todo el país, difundió un informe con motivo de ser el martes próximo el Día Mundial Sin Tabaco, en el que alertó sobre las muertes que causa el consumo de cigarrillo en Argentina y reiteró su reclamo de la sanción de la ley nacional de control.

La médica Verónica Shoj, coordinadora nacional de Aliar, sostuvo que "cada día que se dilata la aprobación de esa ley, 110 personas mueren de enfermedades relacionadas con el tabaco" en Argentina.

La médica Verónica Shoj, coordinadora nacional de Aliar, sostuvo que "cada día que se dilata la aprobación de esa ley, 110 personas mueren de enfermedades relacionadas con el tabaco" en Argentina.
31 de mayo: Día Mundial sin Tabaco
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), a pesar de que el tabaco es la primera causa de muerte evitable, cada año mas de cinco millones de personas mueren en el mundo por motivos asociados al consumo de tabaco y a la exposición al humo de tabaco ajeno, más que las muertes provocadas por la tuberculosis, el VIH/SIDA y el paludismo juntos.
Pese a que existen pruebas científicas inequívocas que indican que el consumo de tabaco y la exposición al humo de tabaco ajeno son causas de mortalidad y discapacidad, “el consumo se extiende cada vez más en los países en desarrollo como producto de las campañas de comercialización de las tabacaleras, la falta de conocimiento de la población general sobre los daños que provoca el tabaco, los precios bajos y las insuficientes políticas públicas implementadas hasta el momento”, indica la doctora Verónica Schoj, coordinadora nacional de Alianza Libre de Humo de Tabaco – Argentina (ALIAR) y miembro de la Fundación Interamericana del Corazón.
“A pesar de los grandes avances que estamos viendo en el mundo en materia de control de tabaco en general y en ambientes libres de humo en particular, hoy menos de un 10% de la población mundial vive en jurisdicciones 100% libres de humo de tabaco, por lo que aun queda una gran tarea por hacer para garantizar la protección de todos y, en particular de los trabajadores y trabajadoras, contra los efectos mortales del humo de tabaco ajeno”, afirma Schoj con motivo de celebrarse el 31 de mayo el Día Mundial Sin Tabaco bajo los auspicios de la OMS. El objetivo de fijar una fecha como esta es llamar la atención del mundo sobre la epidemia de tabaquismo y sus letales consecuencias.
“Este año el tema es la inclusión de advertencias sanitarias en los paquetes de cigarrillos pues estas desalientan a los fumadores”, señala el doctor Raúl Mejía, del Programa de Medicina Interna General del Hospital de Clínicas “José de San Martín” de la Universidad de Buenos Aires e investigador del Centro de Estudios de Estado y Sociedad (CEDES). Y agrega: “La nicotina del tabaco es una droga que genera tanta o más adicción que el opio o la heroína, la diferencia es que está socialmente aceptado. Como ocurre con la mayoría de las adicciones comienza en la adolescencia y es allí donde trabaja la industria tabacalera con la propaganda”.
A fin de luchar contra los efectos del consumo de tabaco y de la exposición al humo del tabaco, la OMS impulsa el Convenio Marco para el Control del Tabaco (CMCT) que recoge medidas dirigidas a controlar la epidemia de tabaquismo, entre ellas, la creación de espacios totalmente libres de humo de tabaco en lugares públicos y lugares de trabajo.
“El CMCT es un tratado mundial firmado por el Poder Ejecutivo de nuestro país que aguarda la ratificación por el Congreso Nacional. Este Tratado tiene como objetivo proteger a las generaciones presentes y futuras de los efectos del tabaco y los legisladores, al no ratificarlo, están en deuda con la sociedad”, afirma Mejía.
fuente: Agencia CyTA
Pese a que existen pruebas científicas inequívocas que indican que el consumo de tabaco y la exposición al humo de tabaco ajeno son causas de mortalidad y discapacidad, “el consumo se extiende cada vez más en los países en desarrollo como producto de las campañas de comercialización de las tabacaleras, la falta de conocimiento de la población general sobre los daños que provoca el tabaco, los precios bajos y las insuficientes políticas públicas implementadas hasta el momento”, indica la doctora Verónica Schoj, coordinadora nacional de Alianza Libre de Humo de Tabaco – Argentina (ALIAR) y miembro de la Fundación Interamericana del Corazón.
“A pesar de los grandes avances que estamos viendo en el mundo en materia de control de tabaco en general y en ambientes libres de humo en particular, hoy menos de un 10% de la población mundial vive en jurisdicciones 100% libres de humo de tabaco, por lo que aun queda una gran tarea por hacer para garantizar la protección de todos y, en particular de los trabajadores y trabajadoras, contra los efectos mortales del humo de tabaco ajeno”, afirma Schoj con motivo de celebrarse el 31 de mayo el Día Mundial Sin Tabaco bajo los auspicios de la OMS. El objetivo de fijar una fecha como esta es llamar la atención del mundo sobre la epidemia de tabaquismo y sus letales consecuencias.
“Este año el tema es la inclusión de advertencias sanitarias en los paquetes de cigarrillos pues estas desalientan a los fumadores”, señala el doctor Raúl Mejía, del Programa de Medicina Interna General del Hospital de Clínicas “José de San Martín” de la Universidad de Buenos Aires e investigador del Centro de Estudios de Estado y Sociedad (CEDES). Y agrega: “La nicotina del tabaco es una droga que genera tanta o más adicción que el opio o la heroína, la diferencia es que está socialmente aceptado. Como ocurre con la mayoría de las adicciones comienza en la adolescencia y es allí donde trabaja la industria tabacalera con la propaganda”.
A fin de luchar contra los efectos del consumo de tabaco y de la exposición al humo del tabaco, la OMS impulsa el Convenio Marco para el Control del Tabaco (CMCT) que recoge medidas dirigidas a controlar la epidemia de tabaquismo, entre ellas, la creación de espacios totalmente libres de humo de tabaco en lugares públicos y lugares de trabajo.
“El CMCT es un tratado mundial firmado por el Poder Ejecutivo de nuestro país que aguarda la ratificación por el Congreso Nacional. Este Tratado tiene como objetivo proteger a las generaciones presentes y futuras de los efectos del tabaco y los legisladores, al no ratificarlo, están en deuda con la sociedad”, afirma Mejía.
fuente: Agencia CyTA
Combatir el tabaquismo, prioridad de Salud Pública
Cada año, el consumo de tabaco causa aproximadamente cinco millones de muertes. Según la OMS, en la Argentina, 40 mil personas mueren por enfermedades asociadas al tabaquismo. De ellas, 6 mil son fumadoras pasivos. Por el impacto, ese organismo internacional insiste en que el consumo de tabaco debe ser una prioridad en las políticas de salud pública.
En la actualidad, el consumo de tabaco provoca cerca de 5 millones de muertes por año en el mundo. De mantenerse las pautas actuales de tabaquismo, el consumo de tabaco provocará unos 10 millones de defunciones por año para 2020. La mitad de las personas que en la actualidad fuman; o sea, unos 650 millones de personas, morirán a causa del tabaco, informa la Organización Mundial de la Salud (OMS).
En la Argentina, 40 mil personas mueren por enfermedades asociadas al tabaquismo. Seis mil de ellas son fumadoras pasivas, indica ese organismo internacional. Esas y otras cifras alarmantes hacen que la OMS considere al consumo de tabaco como un asunto de prioridad de salud pública a nivel mundial.
Entre los factores de riesgo de enfermedad más comunes en todo el mundo, el tabaco ocupa el cuarto lugar. Además de los elevados gastos de salud pública relacionados con el tratamiento de complicaciones causadas por el tabaco, esa adicción mata a muchas personas que están en la cúspide de su vida productiva, lo que priva a las familias de su sustento y a las naciones de una fuerza de trabajo sana.
Además, los consumidores de tabaco son menos productivos durante su vida debido a su mayor vulnerabilidad a las enfermedades. Un informe de 1994 estimaba que el consumo de tabaco ocasionaba anualmente, una pérdida neta mundial de 200 mil millones de dólares, y que un tercio de esas pérdidas se registraban en países en desarrollo, señala la OMS.
La experiencia ha demostrado que existen numerosas medidas para el control del tabaco que pueden aplicarse en diferentes contextos y lograr efectos significativos para reducir el hábito de fumar. Algunas de las estrategias son las políticas públicas dirigidas a la población en general; por ejemplo: prohibiciones de la publicidad directa e indirecta del tabaco; aumentos de impuestos y precios de productos de tabaco; creación de espacios sin humo en todos los lugares públicos y lugares de trabajo; y mensajes sanitarios bien visibles y claros en los paquetes de tabaco.
Todas esas medidas figuran en las disposiciones del Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco que la Argentina todavía no ha ratificado.
En la actualidad, el consumo de tabaco provoca cerca de 5 millones de muertes por año en el mundo. De mantenerse las pautas actuales de tabaquismo, el consumo de tabaco provocará unos 10 millones de defunciones por año para 2020. La mitad de las personas que en la actualidad fuman; o sea, unos 650 millones de personas, morirán a causa del tabaco, informa la Organización Mundial de la Salud (OMS).
En la Argentina, 40 mil personas mueren por enfermedades asociadas al tabaquismo. Seis mil de ellas son fumadoras pasivas, indica ese organismo internacional. Esas y otras cifras alarmantes hacen que la OMS considere al consumo de tabaco como un asunto de prioridad de salud pública a nivel mundial.
Entre los factores de riesgo de enfermedad más comunes en todo el mundo, el tabaco ocupa el cuarto lugar. Además de los elevados gastos de salud pública relacionados con el tratamiento de complicaciones causadas por el tabaco, esa adicción mata a muchas personas que están en la cúspide de su vida productiva, lo que priva a las familias de su sustento y a las naciones de una fuerza de trabajo sana.
Además, los consumidores de tabaco son menos productivos durante su vida debido a su mayor vulnerabilidad a las enfermedades. Un informe de 1994 estimaba que el consumo de tabaco ocasionaba anualmente, una pérdida neta mundial de 200 mil millones de dólares, y que un tercio de esas pérdidas se registraban en países en desarrollo, señala la OMS.
La experiencia ha demostrado que existen numerosas medidas para el control del tabaco que pueden aplicarse en diferentes contextos y lograr efectos significativos para reducir el hábito de fumar. Algunas de las estrategias son las políticas públicas dirigidas a la población en general; por ejemplo: prohibiciones de la publicidad directa e indirecta del tabaco; aumentos de impuestos y precios de productos de tabaco; creación de espacios sin humo en todos los lugares públicos y lugares de trabajo; y mensajes sanitarios bien visibles y claros en los paquetes de tabaco.
Todas esas medidas figuran en las disposiciones del Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco que la Argentina todavía no ha ratificado.
fuente: (Agencia CyTA-Instituto Leloir)
Filantropía para la Lucha contra el Tabaco
La OMS recibirá una suma de 500 millones de dólares a fin de reforzar políticas dirigidas a combatir el consumo de tabaco en países en desarrollo. Los donantes son la Fundación Bill y Melinda Gates y el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg.
Quinientos millones de dólares serán aportados a la Organización Mundial de la Salud (OMS) para ayudar a los países en desarrollo a combatir la epidemia del consumo del tabaco, reveló un comunicado de prensa de ese organismo.
Los donantes de la suma aludida son la Fundación Bill y Melinda Gates y el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg.
"El Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco ha demostrado que el mundo está decidido a hacer frente a este problema, y la OMS ha desarrollado intervenciones de eficacia demostrada para luchar contra el consumo de tabaco", señaló la doctora Margaret Chan, directora general de la OMS.
El comunicado de prensa indica que si continúan las tendencias actuales, a finales del presente siglo la epidemia de tabaquismo podría llegar a quitarle la vida a mil millones de personas. El 80 por ciento de esas muertes se produciría en países en desarrollo. Asimismo, advierte que las mujeres jóvenes y los adolescentes son los próximos objetivos de la industria tabacalera en lo que se refiere al diseño de campañas publicitarias.
Para ayudar a los países a hacer realidad la promesa del Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco, la OMS creó MPOWER, un conjunto de seis políticas eficaces que consisten en: aumento de los impuestos y precios; prohibición de la publicidad, promoción y patrocinio, protección de la población frente al consumo pasivo; educación universal sobre los peligros del tabaco, oferta de ayuda para abandonar el consumo y hacer el seguimiento de la epidemia, y para realizar políticas de prevención.
"Debemos redoblar nuestros esfuerzos para llegar al 95 por ciento de la población mundial que no se está beneficiando de las intervenciones eficaces de MPOWER. Con liderazgo y apoyo, podemos salvar millones de vidas", agregó la doctora Chan.
Quinientos millones de dólares serán aportados a la Organización Mundial de la Salud (OMS) para ayudar a los países en desarrollo a combatir la epidemia del consumo del tabaco, reveló un comunicado de prensa de ese organismo. Los donantes de la suma aludida son la Fundación Bill y Melinda Gates y el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg.
"El Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco ha demostrado que el mundo está decidido a hacer frente a este problema, y la OMS ha desarrollado intervenciones de eficacia demostrada para luchar contra el consumo de tabaco", señaló la doctora Margaret Chan, directora general de la OMS.
El comunicado de prensa indica que si continúan las tendencias actuales, a finales del presente siglo la epidemia de tabaquismo podría llegar a quitarle la vida a mil millones de personas. El 80 por ciento de esas muertes se produciría en países en desarrollo. Asimismo, advierte que las mujeres jóvenes y los adolescentes son los próximos objetivos de la industria tabacalera en lo que se refiere al diseño de campañas publicitarias.
Para ayudar a los países a hacer realidad la promesa del Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco, la OMS creó MPOWER, un conjunto de seis políticas eficaces que consisten en: aumento de los impuestos y precios; prohibición de la publicidad, promoción y patrocinio, protección de la población frente al consumo pasivo; educación universal sobre los peligros del tabaco, oferta de ayuda para abandonar el consumo y hacer el seguimiento de la epidemia, y para realizar políticas de prevención.
"Debemos redoblar nuestros esfuerzos para llegar al 95 por ciento de la población mundial que no se está beneficiando de las intervenciones eficaces de MPOWER. Con liderazgo y apoyo, podemos salvar millones de vidas", agregó la doctora Chan.
fuente: Agencia CyTA-Instituto Leloir www.agenciacyta.com.ar
Embarazo y madres fumadoras
Por Bruno Geller. Agencia Cyta - Instituto Leloir
Históricamente, en los países en desarrollo, las mujeres fumaban menos que los hombres, pero esa diferencia pareciera ir reduciéndose.
Sobre esta realidad, el doctor Fernado Althabe, miembro del consejo directivo del Instituto de Efectividad Clínica y Sanitaria (IECS) de Buenos Aires, opina: “Las causas son múltiples. Entre los principales factores están las campañas publicitarias de las tabacaleras dirigidas específicamente a las mujeres y el incremento de la participación femenina en el mercado laboral y por lo tanto, en el mercado de consumo”.
De acuerdo con encuestas realizadas entre 2001 y 2004 y reportadas por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y por la Organización Mundial de la Salud (OMS), Argentina y Uruguay son dos de los países con mayor proporción de mujeres fumadoras, con un rango que va de 26 a 33 por ciento en distintas edades y subgrupos. “Hasta la fecha, se desconoce cuál es la proporción exacta de las que fuman durante el embarazo en la Argentina”, afirma Althabe.
Para tener una idea aproximada, entre enero y mayo de 2005, se realizó una encuesta a 1512 mujeres embarazadas mayores de 18 años (796 en Argentina y 716 en Uruguay), que concurrían a control prenatal en hospitales públicos de grandes conglomerados urbanos: el 44 por ciento de las mujeres en Argentina y el 53 por ciento en Uruguay habían sido o eran fumadoras.
El estudio, publicado en la revista científica argentina Medicina de marzo de 2008, estuvo a cargo de investigadores del IECS de Buenos Aires, Argentina, la Unidad de Investigación Clínica y Epidemiológica Montevideo (UNICEM) de Montevideo, Uruguay; y de la Escuela de Salud Pública y Medicina Tropical, Universidad de Tulane, Louisiana, Estados Unidos.
Según la investigación, el 11 por ciento de las mujeres consultadas en Argentina y el 18 por ciento en Uruguay continuaron fumando durante el embarazo.
El doctor Fernado Althabe, autor principal del estudio, señala: “La proporción de 11 por ciento en nuestro país no pareciera muy importante, pero sin duda, es un grupo de mujeres que debiera ser blanco de intervenciones que las ayuden a controlar el hábito. El daño potencial a su salud y la del bebe es importante”.
Los riesgos de fumar sobre la salud perinatal están bien establecidos, aseguran los responsables del estudio: “Incluyen bajo peso al nacer, parto pretérmino y muerte súbita en la infancia. En cuanto a la salud materna, aumentan las probabilidades de desarrollar cáncer en pulmón y en otros órganos, enfermedad coronaria, accidentes vasculares y enfermedad pulmonar obstructiva crónica”.
El cincuenta por ciento de las mujeres que continuó fumando durante el embarazo -82 en Argentina y 131 en Uruguay-, lo hizo todos los días del mes, siendo 3 y 4,5 el promedio de cigarrillos fumados a diario por las argentinas y las uruguayas, respectivamente. Al menos 7 de cada 10 fumaba en su casa.
“En ambos países, la mayoría recibió consejos para dejar de fumar. Nueve de cada 10 en Argentina y 7 de cada 10 en Uruguay dejó de fumar por más de un día en un intento de abandonar el hábito, pero no lo lograron”, indica Althabe. Y agrega: “La mayoría manifiesta que quisiera dejar de fumar, pero sólo la mitad declara querer intentarlo, pero tienen desconfianza en lograrlo. Es el patrón habitual que ocurre con las adicciones”.
Exposición al humo de tabaco
Por otra parte, el estudio indica que 1 de cada 2 mujeres no fumadoras durante el embarazo convivía con fumadores en su hogar y les permitía fumar dentro del mismo. Asimismo, 1 de cada 5 embarazadas no fumadoras tenía contacto con humo de tabaco ambiental en espacios cerrados de manera frecuente o habitual.
“Evidentemente, no hay una verdadera conciencia de los riesgos que implica ser fumadora pasiva durante el embarazo. Se suma a las dificultades de los fumadores para poder controlar la adicción”, señala Althabe.
Por su parte, el médico neumonólogo Reynaldo Smith del Servicio de Cuidados Intensivos y de Medicina Respiratoria del Hospital Británico de Buenos Aires y director del programa de tabaquismo Respire, de esa institución, señaló: “No solamente el consumo, sino también la exposición de la mujer embarazada al humo de tabaco en forma pasiva son problemas de enorme magnitud que la afectan durante el embarazo, lo mismo que al feto y más tarde, al bebé”.
El ambiente influye
El equipo de investigadores, encabezados por Althabe, estudió qué diferenciaba a las mujeres que habían logrado dejar de fumar, de aquéllas que no fumaban y de las que continuaron fumando. “Lo más llamativo fue lo referido al contacto con fumadores y la exposición al humo de tabaco. Las mujeres que continuaban fumando convivían con fumadores en su hogar, permitían fumar dentro del mismo, y tenían contacto habitual con humo de tabaco ambiental en ambientes cerrados, con una frecuencia de entre 25 a 200 por ciento mayor que aquéllas que habían logrado dejar y aquéllas que no fumaban”.
Para los investigadores, esos resultados implican que la planificación de intervenciones para ayudar a dejar de fumar a estas mujeres debe necesariamente incluir componentes dirigidos a lidiar con el ambiente fumador en el cual ellas viven. “Sin esos componentes, es menos probable que las intervenciones sean exitosas”, concluye Althabe.
Capacitación de los médicos
“En Argentina y en el resto de los países latinoamericanos, el papel de los médicos que atienden a mujeres embarazadas en la implementación de tratamientos para dejar la adicción al tabaco no ha sido enfatizado como corresponde”, destaca el doctor Raúl Mejía, ex jefe y actual integrante del plantel médico del Programa de Medicina Interna General del Hospital de Clínicas.
Un estudio de Mejía y un equipo de colegas, basado en una encuesta realizada a 183 ginecólogos de 13 hospitales y clínicas de Argentina (cinco de Salta, cinco de Jujuy y tres de Buenos Aires), reveló, entre otras cosas, que el 46 por ciento de los consultados fumaba, y el 74 por ciento consideraba que fumar hasta 5 cigarrillos diarios no era perjudicial para las mujeres embarazadas. El estudio fue presentado en 2006 en la Reunión Anual de la Sociedad General de Medicina Interna General, en Los Angeles, EE.UU.
“La situación es preocupante cuando de mitos se trata y aún más, cuando esos mitos alcanzan al médico. Muchos de ellos sugieren fumar hasta 5 cigarrillos diarios a sus pacientes embarazadas antes que soportar los síntomas tensionantes de la abstinencia nicotínica, como intentando proteger al feto de los nervios de su madre”, afirma Smith. Y agrega: “Nada más alejado de la realidad, el humo de tabaco expone al feto a una alta cantidad de sustancias tóxicas, como la nicotina, el monóxido de carbono, hidrocarburos aromáticos, amoníaco, cloruro de vinilo, radicales tóxicos del oxígeno y otras muchas sustancias”.
Asimismo, el trabajo de Mejía y sus colegas indicó que entre los médicos fumadores, cerca del 33 por ciento no quería dejar el hábito y el 50 por ciento nunca lo había intentado. “Del total de médicos, sólo el 20 por ciento había sido capacitado en tratamientos orientados a la adicción al tabaco y apenas el 17,8 por ciento se sentía preparado para implementarlos y brindar consejo profesional a sus pacientes. Pese a todo, cerca del 91 por ciento de los médicos había sugerido a las mujeres que dejasen de fumar mientras estaban embarazadas”, asegura Mejía. También sostiene que los resultados de ese estudio siguen siendo vigentes, dado que no ha habido un cambio sustancial en el consumo de tabaco en los últimos dos años.
Según Mejía, es preciso llevar a cabo intervenciones dirigidas a los profesionales de la salud que atienden a mujeres embarazadas. “Es necesario que los médicos motiven a las futuras mamás a que dejen de hacerlo”, subraya el especialista.
ver también: El tabaco en el embarazo
Suscribirse a:
Entradas (Atom)